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PLAZA DE LA CORREGIDORA.
Se conoce como Plaza de la
Corregidora, con motivo de la construcción del monumento para celebrar
el primer Centenario de la Independencia, que fue inaugurado el 13 de
septiembre de 1910. El autor del proyecto fue el Ing. Carlos Noriega,
que lo ejecutó por encargo del entonces presidente Don Porfirio Díaz,
dando lugar a uno de los conjuntos escultóricos más bellos y
equilibrados de nuestro país. La bella estatua en bronce de la
Corregidora, el esclavo, los bajorelieves y las cuatro águilas fueron
fundidas en Alemania. La Corregidora empuña en lo alto de su brazo
derecho, la antorcha de la libertad y el esclavo que se encuentra al
frente en el basamento, voltea hacia arriba para observarla. Se dice
que la estatua del esclavo originalmente empuñaba en su mano derecha
una espada corta, misma que pudo ser rota desde su inauguración en
1910 por la multitud que acudió al sitio. Las cuatro excepcionales
águilas, una en cada esquina, que descansan sobre los cañones y las
banderas, son los elementos preferidos de los chicos y fondo de la
mayoría de las fotos de recuerdo. Aparte de la placa conmemorativa, se
encuentran tres bajorrelieves en los costados del pedestal; en uno de
ellos aparece el cura Miguel Hidalgo y Costilla proclamando la
Independencia, en el otro se encuentra Ignacio Pérez en su apresurada
carrera con rumbo a Dolores y en el restante la simbólica cerradura de
la puerta, por donde la Corregidora envió su angustioso mensaje a los
conspiradores de 1810. Este sitio fue originalmente parte de la huerta
del templo de San Antonio, para después convertirse en mercado,
encontrándose en la esquina la Fuente de Neptuno que construyó el
notable escultor Francisco Eduardo Tresguerras, misma que fue
trasladada y hoy se encuentra en la esquina del Templo de Santa Clara,
que forman Allende y Madero.
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